Suéltate
Hace unos días estaba revisando el archivo de mis historias para rescatar algunas fotos que tomé en Viena y me topé con el momento de mi llegada a Barcelona el año pasado, en ese viaje prueba que duraría un mes y terminaron siendo casi 3.
Volví a vivir esa noche cuando caminaba por diagonal, el piso estaba mojado aun, tenía botas y abrigo que era Marzo y ese clima que te hace amar Europa, donde aun es invierno pero ya se puede estar en la calle. Puedo sentir la energía de mi bota tocando el suelo y mis oídos escuchando a the blaze, sintiendo que era real, que lo había logrado.
Cuando sueñas tanto con algo mucho de ello te lo quedas tu, por el miedo al que no se cumpla y cuando tienes tiempo sin cumplir sueños te olvidas como se siente, sobre todo si no hay un escenario en el que sea realizable con facilidad.
No era solo estar en Barcelona, era haber renunciado a mi trabajo, haber sobrevivido todo este tiempo sin otro empleo, dar un paso a la vez, no ver el final, no ver todo el mapa, pero seguir avanzando con los ojos cerrados, sostenerme de manos que no tenía planeado recibir, ni sabía que existían.
Y aquí estaba recibiendo un super guiño del universo diciendo es para ti, tu lo quisiste, tu lo creaste, yo sostengo tu espalda.
Suéltate. Suelta el control. El miedo es irrelevante porque siempre será tu compañero de viaje, no te preocupes porque esté presente. Tu trabajo es poner un pie delante del otro, avanzar aun cuando no puedes ver con claridad, es más no veas, siente. Déjate ser guiada y sostenida, lo que deseas es posible para ti, siempre ha estado ahí esperándote.
Cuando no puedas ver el siguiente paso, para, respira, agradece. Voltea a ver todo lo que ya has avanzado y celébralo. La claridad llegará. El momento exacto, es irrelevante. Cuando no se ve el siguiente paso es porque estas buscando en el lugar incorrecto, relájate, toca tierra. Lo sabrás. Cuando estes lista.


